Empiezan a aparecer los primeros calores de época y recordamos que tenemos que volver a ponernos la ropa mas pequeña, o ajustada. Bikinis, shorts, remeras, polleras. etc pero, que paso??
¡Hago dieta! - Lo primero que se nos pasa por la cabeza, bueno, a muchos. Entonces entramos a buscar y PUFFF!!! chorrera de información. Internet, la vecina, la abuela, tu mejor amiga, Google.
Aparecen millones de opciones, cual mas milagrosa que la otra?!?!? entonces a gatas elegimos una y nos encaminamos hacia eso, a combinar hambre y esperanza para poder volver a ponerte esa prenda que te hizo robar tantas miradas.
Pero, en realidad... que sabemos de las dietas? cual es su efecto? porque se recomienda esto o lo otro. y lo mas importante... DAN RESULTADO?????
“Sí es cierto que realizando muchas de estas dietas uno puede perder kilos de forma rápida pero, ¿qué pasa después? ¿Tendremos efecto YO-YO? ¿Puede haber algún perjuicio para la salud?”, se pregunta Marta Fernández de Angulo Martínez, de la Unidad de Nutrición y Dietética del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, de Sevilla.
Lo mismo sucede en el caso de las dietas excesivamente altas en proteínas en las que se retira por completo cualquier hidrato de carbono (frutas, cereales, patata e incluso casi todas las verduras), además, ente caso, a nuestro metabolismo lo acostumbramos a quemar solo proteínas, por lo tanto en el momento que volvemos a introducir hidratos de carbono/grasas no serán utilizados de la forma correcta y tenderán a acumularse como depósitos de grasa.
PERJUICIOS PARA LA SALUD
Además de todo esto, nos podemos encontrar con algunos pequeños perjuicios para nuestra salud como son:
− Hipoglucemias.
− Mareos y debilidad generalizada.
− Disminución de la capacidad de concentración y atención.
− Estreñimiento.
− Anemia ferropenia o déficit de otros nutrientes de importancia.
Si mantenemos una dieta muy hiperproteica durante un largo periodo de tiempo nos podemos encontrar con los siguientes perjuicios de más gravedad:
− Cetosis, que si no está controlada puede tener muy graves problemas de salud.
− Enfermedades de origen hepático y renal como consecuencia de la carga proteica administrada al organismo.
− Elevación del ácido úrico y gota.
− Aumento del riesgo de padecer osteopenias y osteoporosis.


